Más allá del cumplimiento: PLD con perspectiva actual
- GPF Asesoría de Negocios

- 5 sept 2025
- 3 Min. de lectura
Cuando hablamos de PLD (Prevención de Lavado de Dinero), lo primero que pensamos suele ser en control, reglas o normas, considero que es más complejo aun, este lo puedo definir como un sistema que tiene que estar en sintonía con que el ingreso o egreso de dinero de las empresas y su fundamento legal se encuentra en la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita. Sin embargo, los reportes que exige esta ley representan mucho más que un simple cumplimiento legal: marcan una línea entre operar de forma automática y ejercer una ética profesional que toma decisiones responsables con base en la estrategia.

Esta prevención no solo se utiliza para evitar multas o proteger a las empresas, sino que además contribuye a la estabilidad del sistema financiero.
La prevención del lavado de dinero no es solo para expertos legales
Este tema nos corresponde a todos quienes trabajamos en sectores financieros, legales, inmobiliarios, contables, entre otros. El lavado de dinero no es solamente un delito: es una herramienta que permite la proliferación de otras actividades ilícitas, las cuales alimentan redes de corrupción y promueven crímenes como la trata de personas, fraudes y más.
Por ello, en nuestro país este sistema se ha convertido en una prioridad tanto para las autoridades como para las instituciones financieras, quienes deben considerar todos estos aspectos. Es importante destacar que la prevención del lavado de dinero no recae únicamente en los bancos. También abarca actividades consideradas vulnerables, como las realizadas por notarios, inmobiliarias, casas de empeño, comercios de obras de arte, entre otros, donde se maneja gran cantidad de dinero.
A través de este proceso se constituye un andamiaje legal que protege y promueve una economía formal.
¿Quiénes son las autoridades involucradas?
La autoridad encargada de recibir, analizar y, en caso necesario, presentar denuncias ante la FGR es la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). Esta se encarga de dar seguimiento a las operaciones, mientras que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) vigila el cumplimiento en el sistema financiero y puede imponer sanciones.
El régimen PLD se articula en tres partes clave:
Conocer al cliente: Su identidad, actividad económica y perfil transaccional.
Monitoreo y reporte de operaciones: Avisos de operaciones inusuales, relevantes o internas preocupantes.
Capacitación y control interno: Manuales, auditorías y políticas que las entidades deben implementar.
Más que una obligación: una estrategia de credibilidad y confianza
Su relevancia va más allá de la simple prevención criminal. Este mecanismo fortalece la credibilidad de nuestro país ante el sistema financiero internacional, y no debe ser tomado como un mero trámite o una carga laboral para las empresas.
En conclusión, prevenir el lavado de dinero requiere un conjunto de compromisos que incluyen a la autoridad, a las empresas y a los trabajadores profesionales que comprendan el valor estratégico de estas obligaciones. Se trata de un deber ético y legal que brinda confianza en los negocios y reduce riesgos en distintos ámbitos: penal, laboral, fiscal y reputacional.
Definitivamente, la lucha contra el lavado de dinero pone al Estado en mejores condiciones, favorece una economía más justa para todos los mexicanos y contribuye a hacer del país un entorno más competitivo.
En GPF ASESORÍA DE NEGOCIOS S.C. entendemos que el mundo del PLD puede ser un laberinto, pero no tienes por qué enfrentarlo de manera solitaria. Nuestro equipo está listo para asesorarte, aclarar tus dudas y guiarte, asegurándonos que tus operaciones cumplan con la ley y tu tengas tranquilidad en cada decisión.
Autora: Lic. Karime Inda.





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